Nuestro trabajo con diferentes culturas y técnicas artesanales colombianas, está fundamentado en la búsqueda de artesanos genuinos, que trabajen con mística y amor cada una de las piezas que producen para embellecer nuestros sombreros y tocados. Colombia es un país con una diversidad étnica inmensa, regida por las diferentes zonas en las que cada cultura se asienta; su clima, fauna y flora, definen en gran medida la historia artesanal de cada una de estas comunidades. Hemos recorrido el país en búsqueda de esas técnicas que mejor complementan nuestros diseños y de esas personas que mayor valor agregan a nuestras piezas.

 

 

Los “Embera Chami” o “Gente de la cordillera” viven en comunidad en las zonas andinas de Colombia. Fue la primera comunidad étnica a la que Margarita Díaz Del Castillo Millinery se acercó para emprender al reto de cambiar la concepción de la sombrerería contemporánea, agregando detalles y piezas artesanales tradicionales a sus diseños.

Esta cultura proveniente del departamento de Risaralda, es conocida por su inigualable trabajo con chaquiras, para ellos, los Embera, sus representaciones gráficas responden a la necesidad concreta de simbolizar el mundo como ellos lo perciben. Desde Animales y plantas, hasta entidades sobrenaturales y dioses. Las chaquiras son la herramienta que utilizan para contar sus historias de vida, su legado y costumbres ancestrales.

 

 

Esas historias y el trabajo excepcional con las chaquiras en nuestras flores, perlas y figuras geométricas, son la inspiración para lograr productos como nuestras coronas Fiorella y Carmen, piezas contemporáneas de lujo que traen consigo el redescubrir de una etnia y el legado cultural de un país.

Las combinaciones de tamaños y colores en el trabajo con chaquiras aportan también significado a cada figura tejida por nuestros artesanos; a nuestra visión y diseño de vanguardia aportan en la ejecución de piezas de moda únicas y exclusivas. Todas las artesanías con las que elaboramos cada uno de nuestros productos son diseños exclusivos para nuestra marca. El artesano ejecuta cada pieza para que luego, en nuestras manos, se convierta en un producto de exportación de lujo, que trae consigo la esencia de esas manos mágicas que tejen historias de un legado ancestral.

 

 

SAUL y DIANA GUASIRUMA, son los artífices de las bellezas de flores y figuras con las que nos deleitamos al trabajar y diseñar coronas, sombreros y tocados. Nuestra labor es llevar a través de nuestros productos la magia de un país diverso y relatar las historias aún no contadas de las culturas indígenas que lo habitan.

 

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