En una tierra pintoresca casa de alguna de las artesanías más simbólicas de Colombia, encontramos una técnica que nos ha enamorado por su particularidad, y por el trabajo detallado de las artesanas que lo realizan. Flores y pétalos finamente cosidos puntada a puntada hechos a mano en su totalidad, con CRIN DE CABALLO.

 

 

Descubrir que; técnicas tan singulares como esta habitan en nuestro país y pocas personas saben de ellas, nos anima a rescatarlas y encontrar piezas únicas que complementen nuestros diseños y hagan de ellos productos con el sello de autenticidad de nuestra herencia cultural y artesanal.

 

 

El proceso de trabajo con el crin de caballo, es artesanal desde el momento en que se corta, pasando por varios procesos como el lavado y teñido de las fibras, con tintes naturales como zanahoria, remolacha y otras hierbas dándole al crin los colores brillantes con los que combinamos nuestros sombreros y tocados.

 

 

Elaborar cada flor puntada a puntada, le toma a ROSA, nuestra artesana, 6 horas de trabajo, son muchas horas las que se necesitan para lograr piezas como nuestras coronas CHINCHIN y EDEN, piezas novedosas que alegran cada uno de tus looks.

 

 

Nuestros sombreros y tocados son piezas artesanales diseñadas con el cuidado que requiere un elemento que adornara tu cabeza, pensamos en todo y ponemos todo el amor en lo que hacemos, así como en buscar esos elementos especiales que le dan autenticidad a nuestros productos diferenciándolos y haciéndolos exclusivos.

Por artesanías como estas y muchas más que se fabrican en Boyacá, es que nos encanta compartir nuestras ideas con personas tan talentosas y trabajadoras que aportan en gran cantidad al éxito de nuestra marca.

 

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